30 septiembre 2019

Me puedo poner mi mejor disfraz
que con solo mirarme logras
penetrar hasta mi alma.
Hay una magia hipnótica en vos qué me colma tanto, me descoloca y no puedo comprender.

No tengo forma de huir
ni quiero.

28 septiembre 2019


En la profundidad de cada ser está toda su belleza latente, esperando el momento indicado.

Abrir el alma

Abrir el alma
a veces es necesario
aún cuando antes de hacerlo se percibe un leve crujir en las profundidades de nuestro ser...

Es necesario
para aprender, para entender hasta donde y hasta cuándo seguir luchando, porque si nunca lo hacemos corremos el riesgo de vivir en el miedo, un miedo que nos hace pequeños, solitarios, un miedo que es una trampa, nos aísla y nos obliga a nunca ser lo que queremos ser. Nos vuelve débiles y vulnerables, egoístas y dañinos.

Porque aún cuando el alma se parta en dos, siempre vale la pena abrirla...
porque en la resiliencia el alma se fortalece y en la experiencia se aprende
que luego de lamerse las heridas, luego de liberar y sanar por dentro, volvemos a ser felices
qué luego de aprender a llenarnos de caricias, luego de llorar y llorar hasta derramarnos por completo, luego de toda la tempestad nos volvemos más fuertes, más sabios, más comprensivos, empáticos y amorosos con nosotros mismos, tambien con los demás.

Para poder al fin y al cabo...
volver a abrir el alma...

25 septiembre 2019

A su tiempo, siempre a su tiempo
con cuidado y paciencia
todo florece,
todo resurge.

Porque ante todo
el amor ganará la batalla.
La Primavera vuelve, los ciruelos se dibujan en mi mente como árboles canosos, repletos de sabiduría.
En mi corazón hay espacios tan llenos de calidez que es difícil imaginarme oscuridad en ellos, pero la hay, siempre la hay.
Y nunca me canso de buscarla.

Ahí es donde crezco, renazco y brillo.
El tiempo es la fuerza que nos mueve,
nos mueve a superarnos,
nunca se detiene,
nunca retrocede.
Todo lo cambia y lo madura, lo engrandece, pero también lo oscurece.
Uno no puede evitar el cambio solo se puede elegir la dirección.
Y yo no me puedo desprender de la atemporalidad que nos pertenece, ni de ese lugar que habitamos y la vez no habitamos.
No me vas a ver caer,
porque no voy a caer.
Y si me caigo me vuelvo a levantar las veces que mi espíritu resista.
Si hay algo que siempre me salva
y me mantiene entre la sombra y la luz
es mi sonrisa
es la creencia de que puedo con esto y más.
Porque puedo.
Porque lo decreto.
Porque en la resiliencia está la fortaleza.
Hoy una parte de mi muere, pero otra renace y crece con más fuerza.

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