veces tus palabras hacen el amor,
A
veces tus palabras solo tienen sexo,
Es que
hay palabras de anhelo, palabras dulces, que empalagan, que enamoran, que besan, que quieren; palabras guarras, que chorrean, que chupas, las saboreas, te deleitas; palabras que te derriten, te suspiran, te gimen en el oído, te elevan, ¡brillas! ¡vibras!; palabras bellas, redondas, llenas de curvas, te suben y te bajan; palabras duras, rígidas, impactantes, deleitantes.
Todas son palabras.
Palabras placenteras,
directas, que te flechan, te atrapan y te atraen,
te hunden en profundas mareas, en mis mareas;
Palabras húmedas,
palabras que te nombran, que te desean tanto como yo te deseo,
palabras que lamen tu cuello, lo recorren, se hunden, lo inundan, te estremecen, te llenan;
Palabras que suben hasta tu oído,
lo rozan, te erizan la piel, palabras que te envuelven en mis manos, te rasguñan y te oprimen
contra mi cuerpo, palabras de deseo que te desvanecen, te desnudan, te extasían, te enloquecen;
Palabras llenas de sexo,
palabras llenas de amor,
recorren tu columna vertebral en movimientos zigzagueantes,
palabras que te muestran mi danza, palabras que se montan, que siguen chorreando,
que te aprietan rítmicamente, palabras que enternecen tu mirada, la descolocan,
palabras que seducen tus oídos, palabras que salen a gritos, palabras que no son palabras.
Palabras que desbordan sexo.
Palabras que derrochan amor.
Palabras que se vuelven deseo.
Palabras que son tan mías.
Palabras tan tuyas.
Palabras.






