El invierno es la estación del reposo, donde todo descansa, todo lo ocurrido sedimenta, y logra encontrar su lugar. Donde el silencio se disfruta más, y uno escucha mejor.
El invierno se parece mucho a la noche, quizás por eso aprendí a disfrutar de esta estación tan llena de ausencia y silencio.
Me gusta la idea de que las cosas sedimenten.
Quiero para siempre un amor como el invierno, que se disfrute con el tiempo, con los años, que sea como mirar una peli acurrucados tomando un chocolate caliente, o una serie con una Darth Vader y galletitas con leberbush, porque así es como te amo, con las cosas sencillas, los detalles compartidos. Un amor sencillo para dos personas complejas, para personas que se leen en codigos distintos, pero se entienden en un mismo idioma, porque la complicidad siempre estuvo y no hay otra sonrisa en el universo que me de tanta paz.

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