me siento desconfigurada,
mis bordes son etereos,
ya no pienso en conejos y relojes,
ya no tengo deseos reales,
me centré tanto en mi misma
que ya no sé ni para qué.
No estoy segura de entender las emociones,
en mi mundo todo tiene que ser racional,
pero las emociones, se que están,
puedo sentirlas, enredadas,
incomprensibles,
cómo si realmente no fueran mías.
¿Dónde está la línea
entre ego absurdo
y el amor propio?

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