Cuando empezamos ese rompecabezas
pensé que teníamos que terminarlo juntos,
sentí que nunca finalizaba nada,
qué era un acto simbólico y casi poético.
Quise volver, quise usar excusas, pero...
hoy siento que eso no era lo importante.
Que ame muchísimas cosas,
que la admiración no es suficiente,
que construir y acompañar,
a veces son momentos
y que dejarlo sin terminar,
era también simbólico.
Nos unen noches estrelladas distintas,
repletas de confusos signos,
llenas de significados insignificantes.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario