La angustia te espera y te desespera. Te estremece hasta los huesos. Lloras. Lloras mucho. Tenes tanto potencial te dicen... lo tenes, lo sabes, pero todo te sabe a poco, te taras, no haces nada, lloras. Tu felicidad es un globo, se infla, se infla y se desinfla todo el tiempo, lo volves a inflar interminables veces, para que luego se te reviente en la cara.
Sentis que tu cuerpo no es nada, lo usas como un disfraz, cambias, cambias, jugando al camaleón, soñando ilusamente con alguien que pueda ver más allá. Sentís que hay mucho más, pero preferís estar sola antes que vivir en una mentira. Buscas un nuevo globo y lo inflas, lo inflas, porque nunca te cansas de buscar la felicidad.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario