Siento que me merezco algo mejor, mucho mejor que estar esperando una mirada, una palabra, una caricia. Miro hacia el vacío e intento dibujar una sonrisa.
Es como si lo único constante en mi fuera estar eternamente inconforme, me agotó de dar vueltas en mi cabeza, me cuesta ver con claridad que es lo que quiero, pero tengo bien claro que es lo que no.
A veces quisiera poder tener al menos esa falsa alegría de los conformes, pocas cosas en el mundo me dejan satisfecha, todo en algún punto me decepciona. Quedo trabada en un enojo y me retroalimento,
No quiero dejar de estar enojada,
quiero dejar de hacerme la tonta.

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