A veces cuando la herida no se cura bien hay que abrirla para sanarla, para evitar que nos pudra por dentro.
En ese proceso estamos...
Lloro mucho y me duele, también me alegro y sonrío, me alegra sentir que me arrancó la venda para comprender que lo individual también es colectivo.
Que no eras solo vos, que era nuestra cultura, toda.
Quizás sea doloroso reabrir lo que creíamos cerrado, pero hay momentos en los que es sumamente necesario darle a las cosas el cierre que se merecen.
El cierre que uno se merece.
Hoy te perdono,
te perdono hasta lo que no sabías que yo si.
La nena que solía ser te perdona.
En un mundo lleno de crueldad (en el fondo) te entiendo y decido frenar con el alud que nos aplasta.

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