Porque si, y porque todos alguna vez estuvimos de acá para allá en la búsqueda. Pues bueno, yo soy de esas personas que se la pasan mutando y aún en esta mutabilidad constante no cambian más. Así que así, en mi estado inmutablemente cambiante, a pesar de odiar tanto el constante cambio, me encanta estar en la búsqueda, tomando un poco de acá, un poco de allá. Porque en mi interior mis deseos se tensionan, se oponen, pero a la vez cuando los libero, los entrego al fluir, encauzando, observando, permitiéndoles ese mutar, ellos se enredan, se entremezclan y se hacen uno, se embellecen y se colman. Por eso me entrego a este cambio, cambio interno, a esta mutación casi constante, a esta hermosa búsqueda. Me entrego a esta búsqueda de comprenderme desde mis entrañas. Todos los días trato de escucharme un poco más. Todos los días me reconozco y me conozco... un poco más. Es que ésta, ésta que veo, soy yo, con mis defectos y virtudes. Después de todo... un poco de eso se trata la vida, de buscar, buscar la felicidad. Y no puedo estar en la búsqueda estancándome. Entonces musicalizo mi casa, mi mente, los musicalizo a ustedes. Para que sigamos buscando, sigamos mutando, cambiemos de piel, probemos, odiemos, riamos, lloremos, para que seamos verborragicos y seamos oyentes. Para que miremos, para que seamos secretos, nos perdamos, nos abracemos, dejemos de hablarnos, corramos, vayamos lentos, amandonos, todo eso y mucho más... Aún cuando a veces nos digamos -ya no se que hacer conmigo.
(el post de hoy, viene sazonado con un poco de Cuarteto de nos, que lo disfruten)

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