21 noviembre 2015

Parar la rueda


La rueda
es interminable
la rueda no frena
no sabes controlarla
tampoco sabes hacerla rodar
solo estas adentro de la rueda.
Te volves la rueda.
Te volves adicta.
Te volves vorágine.
¿querés girar o frenar?
¿querés frenar o girar?
¿que es lo querés?


Sentís que la rueda comienza a girar más lento, crees que todo esta más que bien. Y lo decidís.
Te guías por tu intuición
jugas a esa
eterna ruleta rusa
y la bala
nunca se dispara.
Todo
se
vuelve
adrenalina pura.
Y la rueda empieza a girar con más furia, lloras, te angustias, sabias que iba a terminar así. Lo deseabas. Pero sos capaz de parar la rueda. Y escribís pelotudeces.


Es así por segundos te amas
por segundos te odias
segundos solo segundos
pueden cambiar tu vida
de blanco a negro
de negro a gris
de gris a fluor
de fluor a verde
de verde a magenta
de magenta a negro.


Pero todo es superfluo, la rueda nunca para y la bala nunca se dispara.

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