07 noviembre 2015

Entre lineas...

Silencio...
te acostumbraste al silencio
porque en parte entendiste
que no existe el silencio...

Silencio...
tan lleno de nada,
tan completamente vacío.
Repleto de pájaros matinales
que se enredan en tus cabellos.
Repleto de tu cuerpo desnudo
que se enreda entre las sabanas.


Silencio...
Motores que no paran de sonar,
el agua que gotea y corre sin parar,
y tu cabeza rota que solo quiere descansar.
Olor a cable quemado, comezón...
sentís dolores en tu cuerpo sin razón,
pensamientos que te oprimen el corazón.


Silencio...
pedís silencio.
Lo extrañas,
siempre lo extrañas Cintia.
Todos en algún momento
empezamos a dejar caer
nuestros velos.




Y vos...
Si, vos.
Te escondes en el silencio
sabes que la mentira es la verdad
la vida te enseño que...
no hay más engaño que esta verdad.


Y ves...
que
la verdad y el silencio
se unen en ese punto
mezclado entre la razón y la locura.
¿Y quién puede definir tu locura?
¿Quién sabe si tu locura es la verdad?
o ¿si tu verdad es la locura?
El orden de los productos altera a los factores.
Y mi universo no tiene porqué ser igual al tuyo. Ya lo sabemos, mi forma de amar, de extrañar, de sentir, de pensar, de querer, no tiene una razón de ser en tu universo, pero si la tiene en el mío. Otra vez te vuelvo a preguntar. Otra vez me vuelvo a preguntar...
¿Cuál es la línea que divide la cordura de la locura?
¿Existe una que separe al silencio del sonido?
¿Cuál es la línea divisoria de un país?
¿Y cual es la que separa al amor del odio?
¿Hay una realmente entre la paz y la guerra?
¿Cuál es la línea que nos divide cuando hacemos el amor?
¿Realmente ves una línea que lo divida todo?
En mi universo no 
Definitivamente
NO

No hay comentarios.:

Buscar...