Tengo miedo a desangrarme,
a traspasar la línea otra vez,
siempre doles,
pero siempre me sanas... cómo un lobo que se desespera por lamerme las heridas, me huele a kilómetros de distancia, sabe que estoy cerca y espera el momento indicado para volverme su víctima.
Me es imposible saberte mío, no te merezco, estamos tan hechos el uno para el otro que allá lejos veo la trampa, la olfateo, pero tu aroma me es irresistible.
Me gusta lo inalcanzable,
me enamora tu presencia ausente,
todo el misterio que te envuelve,
toda la ternura primitiva de tus ojos,
todo el misterio que
A veces no sé si la realidad es la que vivo o la que invento.
Siempre tengo una excusa para escribir de vos.
Y vos, siempre tenés una excusa para enamorarte de alguien más.

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