Te acostumbraste a dormir sola
a sentir los sonidos de la soledad
desde tu pequeña cama.
Te acostumbraste a tu desorden
a dormir enredada entre todos
aquellos fantasmas...
Pero nunca dejaste de extrañar,
pero nunca dejaste de soñar.
Más de una ves viste tus sueños casi
hacerse realidad.
Tambien los viste ahí, entre tus manos
rompiéndose como un cristal.
Quisiste recoger todos esos pedacitos
quisiste reconstruirlos, quisiste...
Los guardaste en una pequeña caja
en aquella que reposan
todos los recuerdos color sepia.
Cerraste los ojos, y había tantas cosas
tu pierna, una mano, la luz tenue, ella... bailaste, besaste, amaste, fumaste, reiste, jugaste, preguntaste, te apagaste.
Olvidaste por primera vez...
Cerraste los ojos, y había pasado tanto tiempo...
Otra vez su mano, tu mano, dibujos, pasteles, colores, tu cuello, canciones, su voz, su boca, la pared, la puerta, se besaron, se amaron, su piel, tu piel, lo sentiste, lloraste, te alejaste... esta vez te costo más.
Olvidaste más de una vez...
Otra vez cerraste los ojos, siguió pasando el tiempo...
Llego un mensaje, llego el vino, llego su mirada, charlaron, te abrazo, te olio, estabas desarmada, te miro, te beso, te quiso, quizás te amo, lo amaste una vez más... fue intenso.
Te desnudaste por primera vez, te abriste como una flor en Primavera, pero era Agosto y eso tiene sus consecuencias...
Intentaste alejarte una y otra vez, lloraste, se alejo, cada vez más, esta vez no querías, lloraste hasta destruir tu corazón, hasta dejar de sentir, pero no era cierto, aun esta ahí, cercano distante. Te dolió, esta vez la caída fue más fuerte, o esta ves tu cuerpo estaba muy fragmentado, lo amaste, lo sabes y no pudiste hacer nada con eso.
Habrá que olvidar una vez más...
Un millón de veces
tu cuerpo se partió en mil pedazos.
Pero un millón de veces más
reconstruiste tu alma hecha cenizas.
Hoy los días son rojos
la vida arde y quema
incinera tus huesos
se envuelve en el humo.
Hoy tus lagrimas te hunden
la vida sabe a poco
tus estados son un vaivén
dulce y doloroso vaivén.
Hoy tus ojos se apagan
pero tu alma sigue viva
no te rindas, una vez más
vas a salir de esta...
Al fin y al cabo una nunca olvida, una nunca deja de amar, pero la vida sigue, siempre, en la eterna rueda del tiempo.

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